(CASTELLANO) Hay series que nacen con una sola intención: entretener sin pedir permiso ni disculpas. Hechos polvo pertenece claramente a esa categoría. Acción constante, explosiones, persecuciones, sexo explícito, chistes gruesos y personajes siempre al límite. Es un producto que no pretende sofisticación ni profundidad psicológica. Va de frente. Y eso, al menos, es coherente. La premisa es sencilla: una amenaza terrorista en Las Vegas y un grupo de agentes que, tras creer haber cumplido su misión, descubren que la noche todavía no ha terminado. A partir de ahí, todo es exceso. Exceso de vi…
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