(CASTELLANO) Black Summer no es una serie de zombis más. Es una pesadilla en movimiento. Desde sus primeros minutos, con esa huida desesperada en medio del caos, queda claro que aquí no hay lugar para respirar ni para las pausas melancólicas. Aquí todo es supervivencia, puro instinto. Si The Walking Dead apostaba por el drama, las conversaciones larguísimas y los dilemas morales repetidos, Black Summer va a lo esencial: correr, esconderse, sufrir y seguir con vida. La cámara te mete dentro, literalmente. No hay apenas música, y eso multiplica la tensión. No hay explicaciones, ni grandes dis…
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