(CASTELLANO) Kevin Hart puede tener gracia durante unos minutos y, especialmente en Estados Unidos, cuenta con un público enorme que disfruta de su forma de hacer comedia. A mí, en cambio, casi nunca me hace reír. Su tendencia a gritar, exagerar cada reacción y lanzar chistes sin descanso suele agotarme muy rápido. En 72 Hours se esfuerza muchísimo, como siempre, pero de los más de mil chistes que parece intentar apenas me han funcionado un par.\ \ La película parte de una premisa que podía haber dado lugar a una comedia entretenida sobre la diferencia generacional. Un hombre ya maduro termi…
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