(CASTELLANO) Juego sucio recupera ese espíritu de acción gamberra que mezcla violencia, tensión y comedia con bastante acierto. Shane Black vuelve a un terreno que conoce bien y, aunque no alcanza la chispa de sus mejores trabajos, entrega una película entretenida que cumple con lo que promete. Mark Wahlberg encarna a un antihéroe de manual, un ladrón que reparte golpes con la misma facilidad con la que suelta frases sarcásticas. Su química con LaKeith Stanfield aporta frescura y hace que la película no se tome demasiado en serio, lo que juega a su favor. El guion se apoya en los giros típi…
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