Desde este primer episodio de la saga de culto yakuza, el ADN seminal del cine de Harada -al menos de su etapa de los 90- está presente con todas sus peculiaridades, como el viaje iniciático, azaroso pero contundente que transformará radicalmente a Jiro, el repartidor de pizzas, en un eslabón más de la monstruosa maquinaria de crímenes, de asesinatos y venganzas de la mafia. Llevar la pizza a la cvasa equivocada pocas veces tendrá consecuencias tan irreversibles y cuando el experimentado sicario Nejime le puso la pistola en la cabeza, usurpando su posición y acribillando a todos dentro, el ch…
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