(CASTELLANO) Estado eléctrico no inventa nada nuevo, pero sabe cómo engancharte. Con una estética que te transporta directamente a los 90 y un aire de ciencia ficción distópica, nos mete de lleno en un mundo en ruinas donde una joven, junto a un robot con su propio encanto, se lanza a un viaje lleno de peligros y sorpresas. Aunque bebe de muchas otras historias, consigue tener su propia personalidad gracias a su estilo visual, que le da ese toque especial y envolvente. Uno de sus mayores aciertos es la forma en que equilibra emoción y acción. Tiene momentos que realmente consiguen emocionar…
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