(CASTELLANO) La segunda aventura de James Bond llega con más confianza que Dr. No y empieza a cimentar el “formato Bond” que luego se volvería icónico: más acción, un villano memorable, escenarios exóticos y un Sean Connery que ya domina el personaje con estilo y carisma. La trama mezcla espionaje clásico con intriga de la Guerra Fría. Aquí no hay planes de dominación mundial todavía, sino un objetivo más “pequeño” pero igual de letal: un dispositivo descifrador ruso que SPECTRE quiere usar para atrapar a 007. En medio, Tatiana Romanova sirve de cebo y Bond se ve arrastrado a un juego de tr…
Leer reseña completa →