(CASTELLANO) Hay películas que nacen de ideas originales, otras de libros o leyendas, y luego está Dear David, que viene directamente de un hilo de Twitter. La premisa prometía: una historia de terror basada en supuestos hechos reales, con ese aire moderno de "terror digital" que tanto juego podría dar. Pero al final, lo que podría haber sido inquietante se queda en una especie de refrito sin alma. La película tiene sus momentos, algún susto puntual que funciona y una atmósfera que al principio parece querer construir algo serio. Pero no tarda mucho en volverse repetitiva, con un desarrollo…
Leer reseña completa →