(CASTELLANO) Spike Lee vuelve a hacer lo que mejor sabe: mezclar entretenimiento, discurso político y una mala leche muy consciente de sí misma. Infiltrado en el KKKlan es una película que entra fácil, incluso con una sonrisa, y poco a poco va tensando el tono hasta dejar claro que aquí no se viene solo a pasar el rato. Es cine incómodo a ratos, directo, y con una intención clarísima desde el primer minuto. La historia engancha porque funciona como thriller, como comedia absurda y como sátira histórica al mismo tiempo. Hay situaciones que rozan lo surrealista, pero Lee juega precisamente co…
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