(CASTELLANO) Cuando uno sabe que Eli Roth está detrás de una película, especialmente de una como Death Wish, se imagina un festín de sangre, brutalidad y desmadre. Sin embargo, esta versión moderna del clásico de Charles Bronson se queda a medio camino: tiene momentos violentos, sí, pero parece que Roth se ha cortado más de lo esperado, quizá para no levantar demasiadas ampollas. La historia es muy sencilla y directa, como era de esperar. Bruce Willis interpreta a un cirujano que, tras una tragedia familiar, decide tomarse la justicia por su mano. No hay sorpresas, no hay giros especialment…
Leer reseña completa →