**Nadie es perfecto, ciertamente** Dos músicos de jazz, Joe (Tony Curtis) y Jerry (Jack Lemmon), presencian accidentalmente la Masacre del Día de San Valentín en el Chicago de los años 20, y se ven obligados a huir de la ciudad para salvar sus vidas amenazadas por el capo de la mafia al que llaman “Botines” (por sus impecables, absurdos e impolutos zapatos blancos). La única opción de la pareja es disfrazarse de mujeres y unirse a una orquesta de señoritas que viaja a Florida contratadas por un hotel que acoge huéspedes de la tercera edad. Lo que viene después es un torbellino de enredos, r…
Leer reseña completa →