(CASTELLANO) Herida abierta es un bodrio de acción construido casi exclusivamente para el lucimiento de Steven Seagal. Y lo peor no es solo que sea mala, sino que tiene ese tipo de mala calidad industrial que impresiona: la película parece convencida de que basta con poner a Seagal andando serio, pegando sin despeinarse y soltando frases de tipo duro para que todo funcione. Pero no funciona. Ni como thriller policial, ni como película de corrupción, ni como entretenimiento de acción mínimamente digno. La historia va de un policía de Detroit, Orin Boyd, que no respeta las normas, se mete don…
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