(CASTELLANO) Escape es una de esas películas que parecen convencidas de estar diciendo algo muy profundo todo el tiempo. Y quizá esa sea precisamente una de las razones por las que acaba resultando tan pesada. Parte de una premisa llamativa: un hombre quiere entrar en prisión para dejar de tomar decisiones, para escapar del mundo, de sí mismo y de la libertad como condena. La idea, sobre el papel, tiene fuerza. El problema es que la película la convierte en un ejercicio demasiado afectado, demasiado satisfecho de su propia rareza y, al final, bastante aburrido. No se puede negar que Rodrigo…
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