(CASTELLANO) Servant me ha dejado revuelto durante días. No por los sustos —que los tiene— sino por esa sensación de incomodidad que te va metiendo poco a poco. Yo pensaba que iba a ser “otra serie de Shyamalan”, misteriosa, con giros raros… pero esto es otra cosa. Es más macabra, más íntima, más enfermiza, como si alguien hubiera cogido un drama familiar y lo hubiese dejado pudriéndose en un sótano durante meses. Y yo, que soy muy de engancharme cuando una historia va por ahí, me tragué las cuatro temporadas seguidas. Lo que más sorprende es que todo pasa dentro de una casa. Pero es sufici…
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