(CASTELLANO) 9-1-1 no pretende reinventar la televisión, pero eso no le impide ser una serie tremendamente efectiva en lo que hace: entretener. Desde su primera temporada ha sabido enganchar gracias a un equilibrio muy bien medido entre dramatismo, adrenalina y personajes con los que, sorprendentemente, terminas empatizando. Y aunque sus tramas a veces parezcan sacadas de la mente de alguien que quiere batir récords de lo improbable, lo cierto es que funcionan. Y vaya si funcionan. Cada episodio es como una montaña rusa emocional: lo mismo estás viendo un rescate imposible en un edificio en…
Leer reseña completa →