(CASTELLANO) Me ha parecido un auténtico bodrio. De esas veces en las que no solo no entras en la historia, sino que además te preguntas constantemente cuánto queda para que se acabe. No me ha interesado ni la manera de contar el caso ni la forma en que intenta dosificar la información, y eso en un true crime es casi letal. El gran problema es que no consigue que te importe de verdad nadie. Ni la víctima, ni el entorno, ni la investigación, ni siquiera el propio asesino como figura documental resultan lo bastante potentes como para sostener el conjunto. Todo está contado de una forma plana,…
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