(CASTELLANO) No es ninguna revolución del thriller de espionaje. No va a cambiar el género ni a sentarse en la mesa de los grandes clásicos. Pero se deja ver. Y eso, a veces, es más que suficiente. Desde el primer episodio sabe cómo enganchar. Plantea la intriga con eficacia, dosifica la información y mantiene ese equilibrio entre lo que muestra y lo que oculta sin que uno sienta que le están tomando el pelo. Hay tensión, hay ritmo y hay una producción visual bastante cuidada que le da un punto de sofisticación. Es verdad que juega con elementos muy reconocibles: conflicto Este-Oeste, ag…
Leer reseña completa →