(CASTELLANO) La agente encubierta no revoluciona el género del espionaje, pero consigue lo que muchas series más ambiciosas no logran: mantenerte pegado al sofá durante seis episodios. Su equilibrio entre acción contenida, dilemas morales y un suspense bien dosificado demuestra que, a veces, no hace falta reinventar la rueda para hacer algo sólido y disfrutable. La protagonista, interpretada con una mezcla perfecta de frialdad y vulnerabilidad, sostiene la historia con naturalidad. Su descenso hacia la duda y la contradicción está narrado sin exageraciones, con ese ritmo pausado tan caracte…
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