(CASTELLANO) Hay series que no se ven para “pasarlo bien”, sino para mirar de frente algo que te incomoda. “Pubertat” entra ahí sin pedir permiso: te mete en una comunidad cerrada, en pleno verano, y rompe la fachada de normalidad con una denuncia de agresión sexual entre chavales. Desde ese momento, la serie no va de descubrir “qué pasó” solamente, sino de observar cómo se desmoronan las certezas de todos. Lo que más me ha gustado es que no juega a los héroes y villanos. Aquí casi nadie sale limpio. Los adultos se retratan con sus miedos, sus prejuicios y su torpeza, y los adolescentes apa…
Leer reseña completa →