(CASTELLANO) Hay amores que no son bonitos, ni sanos, ni fáciles de entender. Esta serie se mete de lleno en uno de esos. Desde el principio, te lanza a una relación que duele, que confunde y que, en más de una ocasión, te hace preguntarte por qué demonios estos dos siguen juntos. Pero ahí está la gracia: no es una historia para justificar el amor, sino para mostrarlo en su forma más cruda y desordenada. Andrea Riseborough y Domhnall Gleeson son los que llevan todo el peso, y hay que reconocer que lo hacen bien. Ella es Alice, una mujer que parece tener un muro alrededor suyo todo el tiempo…
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