(CASTELLANO) V me encanta, y en mi caso no puedo separarla del recuerdo de cómo se vivió aquí. En España fue un fenómeno enorme, hasta el punto de que los sábados se paraba todo para ver el episodio nuevo. Pero más allá del dato, lo que queda de verdad es esa sensación de acontecimiento absoluto, de serie que en la infancia parecía gigantesca. Vista hoy, claro que se notan los años, pero conserva muchísima fuerza. Los efectos especiales eran muy buenos para un producto televisivo de principios de los ochenta, las naves imponían, la idea de los Visitantes funcionaba de maravilla y la mezcla …
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