**Pura euforia** Me hace gracia que la crítica profesional se atreva a tachar este nuevo proyecto de Levinson como “basura al servicio de la pornografía”, o que algunos iluminados casposos de la mediática caverna occidental se lleven las manos a la cabeza por algunas escenas de sexo que, metidas con calzador en Juego de Tronos, eran alabadas y muy aceptables. La maestría de Levinson se vuelve a mostrar aquí en todo su esplendor tras la magnífica serie Euphoria (2019), y con la película Nación Salvaje un año antes. De acuerdo, es posible que no te guste ese estilo narrativo a lo Michae…
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