(CASTELLANO) Hay películas que solo se entienden del todo si las miras dentro de la época que las produjo. Esta es muy de 1983. Muy de un Hollywood que todavía estaba intentando digerir Vietnam, pero que empezaba a convertir la culpa, la derrota y el abandono en relatos de rescate, reparación y orgullo recuperado. Venía de la estela de Rambo, aunque aquí la cosa va por otro lado: no habla tanto del soldado que vuelve roto a casa como de los que nunca volvieron. Y esa idea, aunque la película después la trate de una forma bastante convencional, tiene fuerza. Porque detrás de todos los tiros,…
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