(CASTELLANO) La idea de dos amigas atrapadas en lo alto de una torre de más de 600 metros suena, de entrada, un poco descabellada. No es algo que muchos haríamos en la vida real y quizás por eso cuesta conectar al principio con la premisa. Sin embargo, la película consigue atrapar gracias a la tensión constante y al vértigo que transmite desde la primera subida hasta el último plano. Es de esas propuestas que se viven más por la experiencia física que por el realismo. El guion no es precisamente sutil. Los diálogos a veces resultan flojos y las motivaciones de los personajes se sienten un t…
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