(CASTELLANO) Hay películas que no se ven, se sienten. Aftersun es una de ellas. A través de un verano aparentemente tranquilo, Charlotte Wells logra capturar la distancia invisible entre un padre y una hija, esa mezcla de amor, incomprensión y melancolía que solo el tiempo revela. Es una historia mínima en apariencia, pero tan cargada de emoción que duele. Paul Mescal está sencillamente inmenso. No necesita grandes gestos para transmitir la fragilidad de un hombre que intenta ser feliz, aunque por dentro se esté desmoronando. En su mirada hay cansancio, ternura y un peso que el espectador p…
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