**La genialidad de la improvisación** En “El maquinista de La General”, Buster carecía de un guión. Él y su equipo de realización creaban un buen inicio y luego trataban de encontrar un final satisfactorio. Como solía decir: “…lo del medio ya irá surgiendo”. Buster iba improvisado ideas y, simplemente, las llevaba a cabo, lo que permitía ofrecer una espontaneidad deliciosa porque, si de repente se le ocurría algo brillante que afectara frontalmente al desarrollo de la historia en curso, movía el timón y cambiaba de dirección en ese mismo instante. En la Metro, esa praxis era algo totalmente…
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