(CASTELLANO) Una secuela que por fin entiende que esto necesitaba cachondeo Me gustó más que la primera porque corrige justo lo que peor llevaba aquella: la solemnidad. La de 2021 parecía empeñada en construir una mitología seria alrededor de algo que pedía sangre, golpes, frases tontas, postureo macarra y diversión sin demasiada vergüenza. Esta sigue siendo limitada, pero entiende mejor qué demonios es Mortal Kombat. La clave es Karl Urban como Johnny Cage. En cuanto entra, la película respira de otra manera. No la convierte en una maravilla, pero mete el humor que faltaba: chulería, autopa…
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