(CASTELLANO) Desde los primeros minutos queda claro que F1 quiere atraparte a golpe de motor. La decisión de arrancar con Daytona, acompañada por esa emisora clásica de Florida, aporta un guiño que emociona a quienes han vivido de cerca el ambiente del automovilismo. Es un inicio que ya te coloca en la pista, con el rugido de los coches como banda sonora de lo que está por venir. Joseph Kosinski demuestra una vez más que sabe cómo filmar velocidad y peligro. Al igual que hizo en Top Gun: Maverick, convierte las carreras en un espectáculo visual difícil de olvidar. La cámara se pega a la pis…
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