(CASTELLANO) La primera entrega no era ninguna joya, pero tenía cierta chispa y un John Cena que se comía la pantalla. En esta secuela, la fórmula se repite con las mismas bromas, los mismos enredos y la novedad de sumar a Steve Buscemi al grupo. Sobre el papel parecía un buen añadido, pero la realidad es que apenas aporta algo que renueve la dinámica. La química entre los protagonistas sigue estando ahí, sobre todo en las escenas que comparten Cena y Lil Rel Howery, pero la historia se siente mucho más forzada. Donde antes había un ritmo ligero, aquí la película se alarga con situaciones r…
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