(CASTELLANO) Zoë Kravitz se lanza a la dirección con Parpadea dos veces y el resultado es una mezcla curiosa de thriller psicológico, sátira social y denuncia feminista. La película no siempre mantiene el rumbo con firmeza —a ratos se dispersa y puede dejarte un poco perdido—, pero cuando logra atrapar lo hace con fuerza. Lo que más llama la atención es la atmósfera: ese lujo envenenado que esconde secretos incómodos bajo su superficie brillante. La puesta en escena tiene momentos potentes, con imágenes diseñadas para incomodar, y aunque algunas decisiones parecen excesivas, sirven para rem…
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