(CASTELLANO) Hay películas que te marcan por el momento en el que las ves, y Panorama para matar es una de ellas. Con diez años quedé atrapado por la energía de Duran Duran y su tema principal, y quizá por eso siento un apego especial a esta entrega de Bond. Con el tiempo, al revisitarla, sigo viendo sus defectos, pero también su magnetismo ochentero. La película es un desfile de excesos: persecuciones imposibles, un villano histriónico interpretado por Christopher Walken y la siempre fascinante Grace Jones, que se roba cada escena con su presencia salvaje y ambigua. Todo en ella grita “año…
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