(CASTELLANO) Sean Connery regresa en esta entrega de la saga, pero su carisma habitual no logra salvar una trama que carece de lógica y cohesión. A pesar de algunos momentos entretenidos, la historia parece avanzar sin rumbo claro, con giros que resultan tan absurdos como previsibles. El guión se aleja de la elegancia y el control que caracterizó a entregas anteriores, y en lugar de sorprender, se limita a ofrecer una sucesión de elementos familiares del universo del espía británico. La dirección, a cargo de Guy Hamilton, apuesta por un tono más ligero, con toques de humor que a veces funcio…
Leer reseña completa →