(CASTELLANO) Empieza como un golpe en la nuca: te sientan, te atan y te piden paciencia. La Oldboy original no busca agradar; te arrastra a su ritmo, entre imágenes que cortan y silencios que pesan. A ratos desconectas porque no sabes hacia dónde va, sí, pero cuando vuelve a engancharte lo hace con una fuerza rara, como si te hablara desde un sitio que no visitas a menudo. Park Chan-wook filma la violencia sin coartada, pero con una elegancia incómoda. Cada plano parece pensado para descolocar, para que el asco y la belleza convivan en el mismo encuadre. Hay humor negrísimo, hay melodrama c…
Leer reseña completa →