(CASTELLANO) Quiere contar una historia de amor adulta. Sin grandes artificios. Sin villanos. Sin giros imposibles. Dos personas se conocen, se atraen, intentan construir algo juntas y descubren que una relación también tiene que convivir con las ambiciones profesionales, el dinero, la familia y las decisiones sobre el futuro. Perfecto. El problema es bastante más elemental: a mí no me interesaron esos dos personajes juntos. Nada. Y cuando una película romántica pierde eso, queda muy poco a lo que agarrarse. Isaiah es pintor. Stevie estudia Derecho. Los dos …
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