(CASTELLANO) Pocas películas consiguen emocionar tanto sin parecer que están buscando constantemente la lágrima. Los descendientes funciona porque Alexander Payne entiende que una familia no se rompe de una sola manera ni siente una sola cosa a la vez. En una misma habitación pueden convivir amor, enfado, culpa, decepción, ternura y resentimiento, y la película deja espacio para todas esas emociones sin ordenarlas ni convertirlas en lecciones demasiado limpias. George Clooney está extraordinario precisamente porque desaparece buena parte de la estrella de cine que solemos asociar con él.…
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