(CASTELLANO) Me funcionó porque continúa exactamente donde tenía que continuar: en el mismo terreno absurdo, juvenil, sangriento y desvergonzado de la primera. No intenta reinventar nada ni volverse más seria. Asume que aquello era una tontería con gracia y decide ser otra tontería, todavía más exagerada, más ruidosa y más estúpida. Y aunque eso hace que sea peor película, también permite que conserve parte del encanto. Me reí, la vi con gusto y agradecí que no traicionara el espíritu de la anterior. La premisa ya no tiene la sorpresa de la primera parte. Eso se nota mucho. Antes el desc…
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