En una tarde de siesta dos mujeres de mediana edad entrecruzan sus mundos en una charla que parece trivial y casual. Mercedes tiene alrededor de 40 años, vive con su único hijo varón de 22 años y su perro doberman. Mirna tiene unos 33 años y 6 hijos con Claudio, el remisero. La verborragia de Mercedes arrasa con todo hasta que de a poco las intenciones de Mirna van haciendo mella en la charla que se complejiza hasta retratar la más profunda e insólita tragedia doméstica.
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