(CASTELLANO) Esta versión de The King tiene algo curioso: se deja ver con facilidad, incluso con cierto interés, pero nunca termina de levantar el vuelo. Funciona como una revisión deliberadamente anti-shakespeareana, más preocupada por desmontar el mito de Enrique V que por glorificarlo. Eso la hace distinta, sí, pero también más fría y menos memorable de lo que podría haber sido. Timothée Chalamet compone un rey introspectivo, contenido, casi apagado. No está mal, pero tampoco impone. Su Henry parece siempre a medio camino entre el peso del trono y una melancolía algo plana, y eso acaba r…
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