(CASTELLANO) Lujo, vómitos y una isla donde el poder cambia de dueño Me gustó bastante. Es larga, incómoda y a veces demasiado evidente, pero también divertida, cruel y llena de escenas que se quedan. Lo que más me interesó no fue solo que se ría de los ricos, sino cómo va cambiando el poder de manos y demuestra que casi cualquiera, cuando obtiene ventaja, aprende rápido a usarla. La discusión inicial entre Carl y Yaya por el dinero está muy bien. Parece una pelea pequeña de pareja, pero habla de orgullo, roles de género, expectativas y poder. No discuten solo por una cuenta: discuten por lo…
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