(CASTELLANO) El rito pertenece a esa familia de películas de posesiones y exorcismos que parecen venir ya con el manual debajo del brazo: sacerdote con dudas, fe puesta a prueba, Vaticano, casos inquietantes, frases solemnes y una amenaza demoníaca que debería dar más miedo del que finalmente da. No es un desastre, pero tampoco una película especialmente memorable. Se puede ver para pasar el rato, aunque a ratos pesa más de lo que debería. La película tiene una virtud clara: Anthony Hopkins. Incluso cuando el material no está a su altura, él consigue darle presencia, ambigüedad y algo de in…
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