(CASTELLANO) La idea de partida me parece muy buena. El mundo del arte contemporáneo daba para una sátira salvaje, venenosa y hasta brillante, mezclada con terror y mala leche. El problema es que la película nunca termina de convertir esa promesa en algo realmente potente. Tiene el envoltorio, tiene el reparto, tiene la premisa… pero le falta alma. Durante un rato funciona. Hay escenas, personajes y situaciones que tienen gracia, y se nota que la película quiere reírse de los snobs, del postureo cultural y de toda esa fauna que convierte el arte en negocio, en ego y en humo. Ahí sí tiene al…
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