(CASTELLANO) Hay películas de Bond que se sienten extrañas dentro de la propia saga, y esta es una de ellas. No forma parte de la línea oficial de EON y, aunque cuenta con Sean Connery de vuelta en el papel, la sensación es la de un regreso algo forzado. Es cierto que resulta curioso volver a verle con el esmoquin y la pistola, pero también es evidente que los años habían pasado y que el personaje ya no le encajaba del todo. La historia, que retoma la trama de Operación Trueno, no consigue el ritmo vibrante de las mejores entregas y por momentos se vuelve lenta. El guion intenta compensar c…
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