(CASTELLANO) Hay películas que parecen no saber qué quieren ser, y Holland es un ejemplo de manual. Empieza sin rumbo, se estanca en el medio y termina igual que empezó: en la nada. Es una de esas propuestas que pretende ser más de lo que es, pero que se queda atrapada en su propio desconcierto. Por mucho que uno quiera encontrarle sentido, emoción o suspense… lo único que recibe es aburrimiento. Nicole Kidman está ahí, claro. Lo da todo como siempre, y se agradece, pero ni su presencia basta para levantar este sinsentido. El guion no tiene dirección, el ritmo es inexistente y la historia n…
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