(CASTELLANO) Hay películas sociales que convierten a sus protagonistas en víctimas impecables para que el mensaje resulte más limpio. Hugo 24 funciona mejor porque no hace eso. Hugo vive una situación durísima, pero también toma malas decisiones, se deja llevar por la rabia y contribuye a complicarse la vida. Esa contradicción es precisamente lo que vuelve al personaje más humano. Luc Knowles sitúa la historia en un Madrid reconocible, lejos de la postal, y utiliza la precariedad como algo cotidiano más que como discurso. La vivienda, el dinero, los trabajos inestables y la sensación de …
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