Anna (una Florence Guérin bonita y melancólica) es una esposa abandonada por un marido entregado plenamente a su trabajo como abogado. La familia, que también incluye a la madre de él (una antipática anciana que solo conoce la conversación del reproche) es de carácter acomodado y dispone de una sirvienta llamada Angela (la sexi Trine Michelsen) que, poco a poco, se gana la confianza de Anna atendiéndola en sus tareas más íntimas. Esta circunstancia, y el hecho de que Angela recibe asiduamente la visita de su novio militar en la casa, para practicar el manoseo a escondidas, bajo la observación …
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