(CASTELLANO) Me llaman Radio tiene una de esas historias reales que, sobre el papel, parecen hechas para emocionar: un entrenador de fútbol americano que se acerca a un joven marginado, una comunidad que aprende a mirarlo de otra manera y un vínculo humano que debería sostener toda la película. El problema es que el cine no funciona solo por tener buenos sentimientos. También necesita mirada, pudor y una forma honesta de contar. La película quiere conmover desde el primer momento, pero se le nota demasiado la intención. Busca la lágrima fácil, y eso no siempre funciona, aunque tengas delant…
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