(CASTELLANO) El drama parte de una pareja que parece tenerlo todo en orden y utiliza esa apariencia de estabilidad para convertir la intimidad en un campo de pruebas. Kristoffer Borgli no está interesado en una comedia romántica convencional, sino en observar qué ocurre cuando una relación empieza a deformarse bajo el peso de la culpa, la vergüenza, los juicios morales y la necesidad de que cada uno encaje al otro dentro de una versión cómoda de sí mismo. La idea me parece bastante más interesante que el resultado. Hay algo estimulante en cómo la película cuestiona la facilidad con la qu…
Leer reseña completa →