(CASTELLANO) Enemigos parte de una idea potente: dos vidas enfrentadas que, obligadas por las circunstancias, se ven obligadas a replantearse su odio. David Valero construye un drama que busca emocionar y hacer reflexionar, con un retrato de barrio que se siente cercano y reconocible. La película tiene momentos logrados, sobre todo cuando deja hablar al silencio, a los gestos y a esas miradas cargadas de rencor y dolor. Ahí es donde se intuye la honestidad de la propuesta, cuando no necesita subrayar demasiado. Sin embargo, en otros tramos recurre a recursos que parecen diseñados para forza…
Leer reseña completa →