(CASTELLANO) Hay familias que pueden pasar años funcionando a base de silencios, pequeñas mentiras y reproches que nunca terminan de desaparecer. 53 domingos convierte todo eso en comedia y drama sin necesidad de grandes artificios. Le basta con reunir a tres hermanos alrededor de una conversación sobre su padre para ir sacando, poco a poco, todo lo que llevan demasiado tiempo guardándose. Cesc Gay conoce muy bien las relaciones familiares y, sobre todo, la capacidad que tenemos para utilizar una tontería doméstica como detonante de asuntos mucho más profundos. Una discusión aparentement…
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