(CASTELLANO) No esperaba gran cosa, y sin embargo me ha enganchado de principio a fin. Tiene ese punto de locura que tanto me gusta, donde no sabes si lo que estás viendo es una sátira negra, un thriller psicológico o una comedia enfermiza disfrazada de drama social. Es retorcida, sí, pero entretenida como pocas. No es sutil ni elegante, pero tampoco lo pretende. La película arranca fuerte: un hombre atrapado en su apartamento, en su hipoteca, en su vida. El ruido constante, la presión económica, los vecinos cada vez más extraños... todo contribuye a una atmósfera paranoica que no deja resp…
Leer reseña completa →